El mal comportamiento canino

Todos nuestros perros hacen cosas que preferiríamos no hicieran, no solo porque sean tercos u obstinados – aunque en ocasiones lo son – sino por que sus ideas  acerca de lo que  son unos buen modales, difiere de las nuestras. Normalmente hacen cosas que nosotros a veces no entendemos, pues pertenecemos a “culturas” diferentes. Así que definir las buenas maneras y costumbres, será siempre una ciencia inexacta, en el mejor de los casos.

 

Lo que normalmente denominamos “problemas de comportamiento” suelen ser un problema para nosotros y no para ellos. Cuando un perro muerde y destruye zapatos, o cuando orina dentro de nuestras casas, solo está haciendo lo que normalmente hacen los perros y con seguridad no lo hace para hacernos daño. Probablemente un Doberman, que siempre gruñe y ladra a los extraños, no lo hace por maldad, tan sólo muestra un instinto protector inherente a su raza y seguramente el cree estar protegiéndonos a nosotros que somos su jauría, con seguridad él no pretende que  perdamos la paciencia.

 

Pero independientemente de su raza y de sus rasgos personales, todos los perros deberían como mínimo, conocer las siguientes normas: No destrozar los muebles ni los zapatos - hacer sus necesidades fuera de casa - Acudir al llamado de su amo - no ser agresivos con las personas y caminar sin tirar de la cuerda. Pero probablemente todos tendríamos algo que añadir a esta lista, así por ejemplo, si lo sacáramos a pasear, seguramente todos desearíamos que no fuera agresivo con otros perros, otras personas por ejemplo, querrán que deje de ladrar cuando se le ordena, o que no escarben la tierra o simplemente que no obsequien besos húmedos a las personas que no lo desean. El perro es un animal adaptable, siempre dispuesto a complacer, por lo que generalmente, con un buen método, no le resultará muy difícil aprender lo que queremos que haga. El perro que siempre se comporta bien y respeta las reglas, se convierte en un apreciado miembro de la familia y es querido también por otras personas, él fácilmente aprende a diferenciar entre lo que está bien y lo que está mal, el secreto está en la forma en que le hagamos saber  si su comportamiento es o no correcto.

 

Si usted es quien educa a su perro o si lo lleva a clases de adiestramiento, este siempre debe saber a quien debe obedecer. El modo más sencillo de enseñárselo, es controlando y demostrando que usted es quien controla lo que a él más le gusta. Su mascota debe aprender que usted es quien controla la comida. La comida es un poderoso incentivo y los perros harán cualquier cosa para obtener un poco más. De manera que para establecer un vínculo entre la comida y los buenos modales, recomiendo enseñar al perro que “nada es gratis en la vida”.

 

Lo invito a poner en práctica el siguiente ejercicio y por favor no desista en su intento: Antes de darle de comer a su perro, pídale hacer algo sencillo como sentarse o acercarse a usted, cualquier cosa vale,  en el momento en que le obedezca, prémielo con comida, de esta manera aprenderá que cuando hace lo que se le ordena, conseguirá una recompensa. Esta es una técnica aplicable a todo tipo de situaciones. Póngalo en práctica a diario, así su perro siempre esperará sus órdenes....ese es el secreto de los buenos modales.

 

ALVARO NIEBLES M
Director de línea Mascotas Solla S.A.