El control veterinario y las vacunaciones.
Si haz adquirido un cachorro de un criador reconocido, o de una tienda de mascotas, lo más probable es que ya hayas recibido su primer lote de vacunas y esté sano. En el caso de que sea un cachorro o un perro encontrado, regalado por un amigo, o comprado a un particular, lo primero que debes hacer es llevarlo al veterinario.
En los primeros meses de vida hay que darle una serie de vacunas (el veterinario ya te dirá cuales y fijará el calendario adecuado), y en cuanto cumpla el primer año hay que vacunarle contra la rabia, y a partir de ahí, una revacunación anual.
Además de la vacunación, no está de más aprovechar la visita anual para hacer al perro un “chequeo” general. Recuerda que igual que con las personas es mejor prevenir.
Responsabilidades
y obligaciones con tu perro.
Tu perro ya hace parte de tu familia, y por lo tanto eres responsable de:
Su salud. Las revisiones veterinarias son imprescindibles, así como las vacunaciones y cuidados higienicos generales.
Su alimentación. Las sobras, a la basura. El perro debe comer NUTRECAN.
Su educación. Eres responsable de que el perro se comporte bien en público, no incomode a la gente, no ataque a otros perros, no rompa plantas en los parques entre otras conductas sociales.
Su bienestar en general. El perro te va a dar todo su cariño y su fidelidad.
Haz lo mismo con él.
Cumplir tus deberes ciudadanos. Lleva al perro a hacer sus necesidades en los lugares que suele haber destinados a ello. Si no los hay en la zona donde vives, recoge sus excrementos.
No olvides que eres responsable de cualquier accidente que tu perro pueda provocar. Al perro no le pueden poner una multa ni obligarle a pagar una indemnización,
pero al dueño, si.