Una buena alimentación se ve reflejada en la
condición física de tu perro, en el brillo y el color
del pelo, la piel conserva su elasticidad y tu perro se mantendrá feliz, sano y activo. Además, Si llega a sufrir una enfermedad su recuperación será más rápida.
Las características de cada perro conforman y guían su dieta. La observación, el sentido común y el buen consejo del veterinario son de gran ayuda. La mejor elección para que alimentes a tu perro es NUTRECAN de Solla, porque es un alimento 100% completo y balanceado, y esta formulado para las distintas etapas y actividades de cada mascota. Además, lo encuentras en muchos lugares, lo almacenas con facilidad en casa y sólo tienes que servir la cantidad adecuada. Recuerda que tu perro hace parte de la familia y hay que alimentarlo con amor. No olvides almacenar el alimento en un lugar seco y fresco para evitar que este pierda sus características organolépticas, nutricionales y a su vez, evitar que sea atacado por microorganismos patógenos como los hongos.
Las veces que debes alimentar a tu perro depende de su edad: De uno a tres meses de edad, tu cachorro debe comer por lo menos cuatro veces al día, de cuatro a siete meses de edad, debe comer tres veces al día. de ocho meses de edad en adelante, debe comer dos veces al día, incluso en la edad adulta.
Los nutrientes contenidos en la alimentación de tu perro se dividen en cinco grupos: grasas y carbohidratos, proteínas, minerales y vitaminas; cada uno de ellos aporta algo diferente para el mantenimiento de su salud.
Grasas y carbohidratos. Aportan energía y calorías para su trabajo muscular. Los carbohidratos contienen principalmente el almidón que se encuentra en los cereales. Las grasas pueden ser de origen vegetal, como por ejemplo el aceite de oliva, la mantequilla, el aceite de germen de trigo, o el tocino de soya o de maíz y de origen animal como el aceite de pollo, pescado y res.
Proteínas. Su función principal es aportar los aminoácidos esenciales para que tu perro construya las células de los músculos y de los órganos, factor de gran importancia especialmente durante la etapa de crecimiento.
Minerales. Son esenciales para la constitución de los tejidos de su cuerpo y su esqueleto, especialmente si todavía es un cachorro. Algunos minerales que necesita tu perro son el calcio, el fósforo, el sodio, el cloro, el potasio, el hierro, el cobre, el magnesio y zinc entre otros.
Vitaminas. Son esenciales para el crecimiento de los cachorros y para el bienestar general del perro independientemente de su edad, porque refuerzan un sinnúmero de procesos biológicos, como por ejemplo, la fijación de calcio por efecto de la vitamina D. Se distinguen, como en los humanos, por letras: A, D, E, K, B1, B2, ácido pantoténico, ácido nicotínico, ácido fólico, B6, biotina, B12, colina, y ácido ascórbico
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